viernes, 5 de agosto de 2011

La Cueva de Cerdaña, hace (casi) cien años

Muchos de nosotros, si no todos, conocemos la cueva de Cerdaña, en Montan o Benafer (creo que el término es éste último). Lo que quizás no todos sepamos es que esta cueva, con su espléndido salón de entrada, tiene su historia.

Esa historia incluye en haber sido objeto de un artículo periodístico a comienzos del siglo pasado, y el haber sido visitada por un premio Nobel, también por aquellos años. Aquí van unos comentarios sobre ese artículo, publicado en el semanario La Esfera en 1918.

La revista ilustrada La Esfera se publicó en Madrid, desde 1914 hasta 1931, siendo la casa editorial “Prensa Gráfica”. La revista tenía un aire modernista, y ocupó un lugar destacado entre las publicaciones de la época, como la “Ilustración Española y Americana”, “Blanco y Negro” y “Nuevo Mundo”.


La Esfera era una publicación semanal con un componente gráfico muy fuerte, y para el tratamiento de los distintos temas, tanto de actualidad como de carácter cultural, contó con autores y personajes relevantes en los diferentes campos.

Uno de esos autores fue el castellonense D. Carlos Sarthou Carreres (Villarreal 1876, Játiva 1971). Sarthou fue un hombre ilustrado, en el sentido de su interés por su tierra, su cultura y su tiempo. Fue pionero de la fotografía documental, que fue elemento esencial de muchas de sus obras. Fue también precursor de la espeleología valenciana, no solo por su interés por el tema y sus visitas a cuevas de la región, sino también por su trabajo de publicación y divulgación del mundo subterráneo, en especial de la provincia de Castellón.
Entre sus obras están "Viaje por los santuarios de la provincia de Castellón" (1909),  "Impresiones de mi tierra" (1910), "Castillos de España" (1932) y "Catedrales de España" (1946). Especial mención requiere su colaboración como autor del volumen dedicado a la Provincia de Castellón, en la Geografía General de Reino de Valencia, de Francisco Carreras Candi (1913).

Si en toda esta monumental obra el interés por el mundo subterráneo se muestra en numerosas reseñas y comentarios sobre cavidades de la región, es Sarthou quien, en el volumen de Castellón, le dedica un capítulo completo. En ese capítulo, titulado “Espeleología”, Sarthou hace un recorrido por las cuevas de la provincia de Castellón, incluyendo incluso la topografía de alguna cavidad, como la de la Cueva de las Maravillas, de Castellón.

Sin embargo estas notas no tratan sobre esa obra, bastante conocida y desde luego muy valorada por quienes la conocen, sino de algo absolutamente menor, como es una contribución suya en el semanario La Esfera, del que arriba se habló.

En efecto, en el número 227 del año 1918, publica Sarthou el relato de una visita a la Cueva de Cerdaña. Relata el camino desde Caudiel hasta la cueva a lomo de caballerías, alguna historia de la zona y después hace una descripción con detalle de la cavidad. Incluso describe la sala inferior, no por todos conocida y no siempre accesible.

Llama la atención el comentario que hace sobre la longitud de la cueva, propio de una persona culta y conocedora del mundo subterráneo como era D. Carlos Sarthou. Dice al respecto: “Se cuenta de esta gruta que no tiene fin o, por lo menos, que está á muchos kilómetros de profundidad. Lo primero lo inventó la ignorancia; lo segundo, el miedo. Esta cueva, como todas, tiene su fin, y no lejos de la entrada. Lo que ocurre y engaña al inexperto visitante es que medio kilómetro de marcha subterránea, salvando los continuos obstáculos que se oponen al paso, cuesta, á veces, muchas horas de avanzar, haciendo equivocar todo cálculo”.

Complementan el relato unas fotografías del propio autor, que como ya se ha dicho era un gran fotógrafo documental.

Al final he puesto la imagen del artículo, pero por si alguien no la puede ver, se incluye a continuación la transcripción del mismo(se ha respetado la grafía de la revista, aunque algunas palabras no se escriban hoy en día del mismo modo).

LA CUEVA DE CERDAÑA
LA ESFERA, en un número del pasado año 1917, dio á conocer á los lectores las maravillas inenarrables de las grutas de Artá, lo más notable de la espeleología  patria  y de lo más célebre del mundo.
Pero sin salir de la Península, y sin necesidad de traspasar el mar latino, puede visitarse, en Levante, otra oquedad, que, sin atesorar las galas naturales de los antros mallorquinos, es también gigantesca y maravillosa cueva. Nos referimos á la renombrada Cueva de Cerdaña, la mayor de las que se ocultan entre las rugosidades del laberinto montañoso que se eleva por el sudoeste de la provincia de Castellón.
Apeado el turista en la estación que el ferrocarril central de Aragón tiene en Caudiel, ha de tomar cabalgadura para ascender á la solitaria montaña de Cerdaña, que confina con los términos de Pina y de Montán.
A la hora y media de marcha por camino de herradura, cambia de aspecto el paisaje, desapareciendo los viñedos, olivares y bancales de verde sembradura. Y se emprende la ascensión lenta á la inculta Sierra, pedregosa y árida, cubierta, ora de maleza y punzantes aliagas, ora de olorosos romeros y manzanillas floridas. A lo lejos se ve descollar el picacho elevadísimo del Peñagolosa, dominando todas las cordilleras de la región valenciana—y que en invierno se cubre con un sudario de albura—. Al llegar á la cumbre del primer estribo montañoso, muéstrase al paso del caminante el arruinado y trágico corral de «las siete muertes». Los guías suelen referir la historia del atroz asesinato cometido en el solitario rincón. En aciaga noche, un matrimonio y sus cinco hijos sucumbieron bajo el cuchillo criminal de unos desalmados para satisfacer una venganza de familia.  Saltando una tapia, pudo huir el padre, aprovechando la obscuridad, ocultándose bajo las zarzas del barranco; mas los ladridos de un can le descubrieron, y fue apuñalado. El relato, á la vista del lugar solitario de la ocurrencia, resulta espeluznante. Pero apartemos de allí los ojos y elevémoslos á la cumbre para ver en una cortadura del monte la entrada de la cueva.       
Al salir del macabro barranco, en cuyo fondo se perdió todo rastro de camino, hay que emprender una tortuosa senda de difícil acceso para las caballerías, por lo quebrada y pendiente, y que, entre malezas y roquizales, serpentea las cuestas de las orográficas cresterías de dientes de rodeno. Impone ver trepar á los cuadrúpedos, á peligro de despeñarse rodando á un abismo al menor tropiezo. Los jinetes más prudentes se apean, conduciéndolos de las riendas. Un último esfuerzo, y se llega al término de la excursión.
Al asomarse por la ancha boca de entrada, que amenaza tragarse al atrevido explorador, la impresión es de sorpresa ante la fantástica oquedad. Una anchurosa claraboya, tragaluz ó ventanal que, naturalmente, se abre en el monte junto á la bóveda rocosa de la cueva, alumbra en su interior gigantescas estalactitas y estalacmitas de muchos metros de elevación, remedando caprichosas columnas góticas y churrigueras que unen el desnivelado piso con la alta y majestuosa peña de la techumbre. ¿A qué comparar la cueva? ¿A una rústica catedral, ó á una visión dantesca? Esparcidos los hombres por entre el laberinto de columnas, semejan figuritas animadas de fantástico juguete. Es, en fin, aquello un maravilloso capricho del Supremo Artista.
Los pequeños detalles que obraban al alcance del hombre aparecen destrozados por los turistas que no renunciaron á llevarse un recuerdo de su visita.
La humedad es grande en el recinto. De lo alto se desprende el agua filtrada gota á gota, ¡y gota á gola se fueron agrandando esas magníficas estalactitas con lenta petrificación, á fuerza de sumar siglo sobre siglo y más siglos!... Obra, encarnación de la constancia, que nos da idea de la inmensidad del tiempo, al igual que las estrellas celestes la dan de la inmensidad del espacio.
Traspuesto el grandioso atrio de entrada, semejante á una artística escenografía de grande ópera, hay que rebuscar en el fondo el paso á otros departamentos. A mano derecha, en una rinconada honda y obscura, aparece en el suelo un orificio de un metro escaso de diámetro y de mojadas paredes, el cual, casi perpendicularmente y en forma de escalera de caracol sin peldaños, comunica con un subterráneo de la gruta. Para descender al fondo es forzoso atarse con cuerdas y proveerse de luz artificial. Después de haber sufrido no pocas incomodidades y peligros, puede admirarse otra caverna de menores proporciones y semejante factura que la anterior, y cuyo resbaladizo y oblicuo piso ofrece el peligro de resbalar á un fondo desconocido.
También existe, en la parte alta, otra cavidad que nace en la grieta de un desprendimiento de las peñas, y cuya boca de entrada, en forma de pozo, aparece algo obstruida, por los arrastres de las filtraciones y derrumbes. Su fondo ó término es incalculable con sondeos y luces de magnesio.
Se cuenta de esta gruta que no tiene fin o, por lo menos, que está á muchos kilómetros de profundidad. Lo primero lo inventó la ignorancia; lo segundo, el miedo. Esta cueva, como todas, tiene su fin, y no lejos de la entrada. Lo que ocurre y engaña al inexperto visitante es que medio kilómetro de marcha subterránea, salvando los continuos obstáculos que se oponen al paso, cuesta, á veces, muchas horas de avanzar, haciendo equivocar todo cálculo.
Después de impresionar—con fogonazos de magnesio—unos clichés fotográficos para LA ESFERA, salí á respirar el «plein air» de la montaña, aromatizado de tomillo y de romero; y, salvado el mal camino del descenso, ya en el barranco de las siete muertes, montado en el manso rucio, apunto en mi cartera estas impresiones, mientras el sol poniente alumbraba las rojizas cumbres dé los montes de Cerdaña, cuyos rodenos amenazan, siniestros, aplastar al viandante.

CARLOS SARTHOU CARRERES
(Semanario La Esfera, número 227, año 1918) 


miércoles, 29 de junio de 2011

"CAVE OF FORGOTTEN DREAMS", HERZOG EN 3D. "LA CAVERNA DE LOS SUEÑOS OLVIDADOS"


El pasado 20 de Junio se presento la pelicula "La caverna de los sueños
olvidados" (Cave of Forgoptten Dreams".

Es un nuevo documental del interior de las Cuevas Francesas de Chauvet,
donde se han encontrado los restos de arte rupestre mas viejos del planeta,
que datan de 32 mil años.

Con los permisos del gobierno Frances se ha podido filmar dentro de ella con muchas restricciones.

Esta cueva fue hallada en le año 1994, un descubrimiento que la mantuvo
sellada por una enorme roca. En ella aparecen
infinidad de pinturas de mas de 400 animales.



He intentado encontrar la pelicula, pero al ser muy reciente no esta.

martes, 28 de junio de 2011

Estudio desmantelado.

El estudio climatico/sociológico que dió comienzo el pasado 4-4-2010 de manos del G.E.La Senyera, ha sido desmantelado y por lo tanto finalizado, conociendose un solo dato, el mas preocupante y probable de todos lo que se podian corroborar. El Sábado 25-6-2011, compañeros del Grupo ingresaron en la Llenca del Serrano para, al llegar a al sala Ajado, darse cuenta que el témometro y las anotaciones que pudieran haberse dado habian desaparecido. Un cuevero desconocido ha considerado que un térmometro es mucho mas valioso que todo el conocimiento que podia ofrecer sobre un apunte de la climatologia de una cavidad singular, por su imperiosa necesidad de poseer un sencillo termometro digital de 6 euros ha privado a todos los espeleologos que despues visitarian la cavidad de participar en un experimiento que a lo mejor ellos si consideraban interesante o incluso valioso. Espero sinceramente que te duré muchos años porque cada vez que veas la temperatura que marca sabras que esa NO es la temperatura de la sala Ajado.
He de reconocer que el estudio partia de unas bases humildes con unos medios fiables pero simples pero desde luego muy ingenuos al creer que todo el colectivo espeleológico es consciente que entrar en una sima o cueva es un privilegio, que tiene un precio y que hemos de pagar. El privilegio no es mas que la oportunidad de explorar una de las últimas fronteras de nuestro planeta, conocer la existencia de una naturaleza oculta desde que el mundo es mundo, y poder estudiarlo y darlo a conocer a todo el mundo. El precio es alto, nuestra visita a la cavidad ocasiona daños irreparables por cuidadoso que sea el ingreso siempre existe una agresion al medio y muchas veces el medio es el que nos agrede a nosotros, este daño/precio tiene que ser pagado o por lo menos conocido y que sirva de algo, la forma de pago es simple, conocer y dar a conocer, hacer participes para todos lo que estan ahi fuera conozcan, porque desde el conocimiento nace el respeto y desde la ignorancia solo surge el odio y la aprensión que llevan en muchas ocasiones a la destrucción de simas y cuevas.
En fin seguiremos en la brecha.
Un saludo.
ESTUDIOAJADO

miércoles, 22 de junio de 2011

Memorias Jornadas Topografia de Almeria.

Hola a todos.
Han sido publicadas las memorias de las pasadas jornadas de topografía de Almería, en Sorbas, en las que participaron 5 miembros/colaboradores de la Senyera. Si quereis acceder a las memorias completas solo teneis que acceder al sistema del espeleoclub de Almería a traves de su página registrandoos,
http://espeleoteca.com/joomla/
es muy sencillo y ademas podeis disponer de una cantidad de información impresionante.
Si no podeis ingresar en la pagina he confeccionado un pdf para que podais por lo menos visualizar lo que las jornadas supusieron para el K.Y.S.
Un saludo.
Espeleoteca - Jornadas Topo 2010